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  ¿Qué es la apnea del sueño?
 
¿Para qué sirve el sueño?
 
El sueño es una actividad imprescindible para los seres humanos. Es un proceso estrechamente relacionado con las funciones del cerebro. Durante el sueño procesamos la información recibida durante el día y la consolidamos en la memoria. Podemos decir que del sueño surge nuestra capacidad de respuesta y adaptación a las situaciones que vivimos.
 
También durante el sueño se producen cambios muy importantes en el funcionamiento del organismo. La tensión arterial y el ritmo cardiaco se reducen, baja la temperatura corporal y todo el organismo en general queda en un estado de reposo mientras se produce un estímulo general del sistema inmunitario.
 
Simplificando podemos considerar que dormimos para reparar el desgaste sufrido el día anterior y poder estar despiertos el día siguiente. Sin sueño suficiente disminuye nuestro nivel de actividad y alerta, somos más torpes y menos eficaces en nuestra vida diaria y nuestro estado general de salud empeora.
 
¿Qué es un ronquido?
 
Es una vibración del paladar blando durante el sueño como consecuencia de la relajación. Roncar a diario o casi diario es muy frecuente. En España se calcula que el 50% de los hombres y el 25 % de las mujeres ronca más de 5 días a la semana.
 
Roncar no es una enfermedad pero si un inconveniente para el roncador y su entorno porque empeora su capacidad de descanso y a la larga su calidad de vida.
 
El mejor tratamiento es evitar los factores de riesgo que favorecen su aparición: obesidad, tabaco, alcohol, y dormir  boca arriba.
 
¿Qué es la apnea?
 
Dormidos o despiertos el paso del aire a los pulmones es una función que se produce de forma involuntaria. Sin embargo, en algunas personas este mecanismo no funciona de manera apropiada y durante el sueño los conductos respiratorios se obstruyen y llegan a sufrir asfixias.
 
Una apnea es una obstrucción completa del paso del aire de al menos 10 segundos. Una hipopnea es una obstrucción parcial que produce una reducción de la saturación del oxígeno o un despertar transitorio. SAHS son las siglas con que se conoce el Síndrome de Apneas-Hipopneas del sueño.
 
Estas obstrucciones que pueden llegar a ocurrir cientos de veces cada noche provocan un sueño de mala calidad que no sirve para descansar. Aunque las personas que sufren apneas no son conscientes de ello, cada vez que intentan vencer la obstrucción (cientos de veces cada noche) se producen despertares instantáneos. Estos despertares hacen que el sueño no sea reparador. Durante el día estas personas están somnolientas, sufren cansancio y tienen un elevado riesgo de sufrir accidentes (de coche, doméstico, laboral…). Por otra parte debido a las apneas, el oxígeno no llega de forma adecuada a los tejidos provocando hipertensión y problemas cardiovasculares o cerebrovasculares graves.
 
¿Cómo es el paciente tipo que sufre Apnea del sueño?
Suele ser un adulto de mediana edad, varón, con frecuencia obeso y con un historial de ronquidos y paradas respiratorias durante el sueño, sufre pesadillas, sueño agitado o insomnio. Normalmente, se queja de cansancio y somnolencia durante el día y de cefaleas matutinas. Es una persona irritable que se concentra con dificultad o bien que muestra apatía y depresión.
 
A menudo son las complicaciones de salud como hipertensión arterial, enfermedades cardio o cerebrovasculares las que llevan al paciente a la consulta del médico.
 
Los factores de riesgo más importantes son: ser hombre, la obesidad y la edad. Otros factores que actúan como agravantes son el alcohol, el tabaco, los sedantes y dormir boca arriba.
 
¿Cómo se diagnostica la Apnea del sueño?
 
Cuando un paciente presenta algunos de los factores de riesgo debe acudir al especialista que prescribirá un estudio de sueño. Esta prueba diagnóstica puede ser de diversos tipos:
  • La polisomnografia es una prueba compleja que estudia y mide una serie de variables respiratorias y neurofisiológicas durante el sueño. Debe realizarse en una unidad del sueño hospitalaria y bajo la supervisión de un técnico del sueño.
  • La poligrafía respiratoria es una prueba simplificada que mide únicamente las variables respiratorias, también debe realizarse en una unidad del sueño.
De forma complementaria también pueden realizarse estudios en el propio domicilio mucho más cómodos para el paciente.
 
¿Cómo se trata la Apnea del sueño?
 
El tratamiento inicial es la aplicación de mediadas generales que contrarresten los factores de riesgo. La más importante y eficaz es perder peso de forma progresiva. Otras medidas son evitar dormir boca arriba, dejar el tabaco y no beber alcohol  o café sobre todo a partir de las 18.00h.
  
El tratamiento más importante para los pacientes con apnea grave es utilizar durante la noche una máquina que proporciona aire de forma continuada a vía área superior (CPAP). El aire entra a través de la nariz mediante una mascarilla.
 
No es un tratamiento curativo sino paliativo. Hay que utilizarlo cada noche durante un mínimo de 5 horas y seguramente de por vida.
 
10 Consejos para dormir bien: 
  1. El dormitorio debe ser un lugar tranquilo, silencioso y con un ambiente agradable que favorezca el sueño.
  2. La cama debe tener un tamaño adecuado al sujeto y con espacio suficiente.
  3. 3. Mantener un horario para que la hora de acostarse y levantarse sea estable.
  4. Cenar pronto y tratar de acostarse 2-3 horas después de haber comido.
  5. Practicar deportes o realizar ejercicios físicos intensos antes de dormir (salvo el sexo) eleva el metabolismo basal y la temperatura corporal dificultando el sueño.
  6. Evitar el café antes de dormir.
  7. Evitar el alcohol en las horas previas al sueño.
  8. El dormitorio es para dormir, no un lugar para comer.
  9. No escuchar la radio, ver la televisión (salvo si se programa su desconexión automática) ni leer lecturas excitantes. Si nos quedamos dormidos, los cambios de volumen y sonidos alteran el ritmo del sueño y condiciona un sueño fragmentado, de mala calidad que no permite descansar.
  10. Nunca tratar de resolver los problemas mientras intentamos dormir.
 
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