Testimonios: Vicente Macián
 
Reflexiones desde Jinotega
 
Nuestra realidad y nuestro modelo sanitario son frecuentemente criticados por todos los profesionales que integramos nuestro sistema, lo conocemos  y creemos saber las causas de cada medida o de cada gestión, somos arte  y parte.
 
Cuando llegamos a Nicaragua, con una ilusión casi pueril de conocer y aportar nuestros conocimientos así como nuestra experiencia, nos encontramos de bruces con la realidad de un país que tiene grandes carencias. En un primer momento empezamos a comparar con nuestro mundo y a juzgar o intentar pensar en por qué y cómo…
 
Al ver todo lo que estamos observando ya sin juzgar, sino intentando comprender y ayudar, nos lanzamos a la docencia y a la interacción con todos los profesionales que se acercan a nuestras charlas. Conocer a un luchador como Leonel y a su esposa Graciella es todo un descubrimiento y un estimulo para aquellos que creíamos saber de todo y haber hecho casi 
de todo, te das cuenta de que solo eres un aprendiz en un mundo más complejo que el pequeño mundo que vivimos en nuestras realidades personales. Nicaragua es un paraíso con diablos escondidos y ángeles en la calle... los niños...