PRENSA

Los datos de los pacientes debidamente ordenados le permitieron presentar una tesis doctoral sobre “la proteína catiónica del eosinófilo en asma” con la que consiguió el sobresaliente “cum laude”. “Una tesis muy avanzada para lo que hacemos ahora”, exclama. Se hizo socio de SEPAR, como todos, cuando era R1, y como no podía ser de otra manera, ha estado involucrado en la Sociedad científica desde sus comienzos, pasó de secretario a director del denominado entonces “Comité de Asuntos Profesionales” .

Su vida profesional ha estado siempre ligada a SEPAR, a las Áreas de Circulación Pulmonar y TIR. En su etapa como director de la revista Archivos de Bronconeumología, (1992-2000), se propuso modernizarla e indexarla lo que consiguió y abrió el camino para ser admitida en el Science Citation Index. Archivos pasó de ser una revista modesta a ser “la voz científica de SEPAR y después de ALAT y la AIACT ”, según sus propias palabras. En 2009 fue elegido “presidente electo” de SEPAR, estrenando este cargo, hacia 27 años que no salía ninguno desde Cataluña.

Se inventó el Premio Médico-Médico al médico asistencial que, desde 2013, concede SEPAR en la ceremonia de clausura de su Congreso. Le despidieron dos veces del Hospital Universitari Vall d’Hebron, durante el franquismo, claro. La primera vez por solidaridad con los residentes del psiquiátrico de Conjo (Galicia) y la segunda tras el despido masivo de residentes en los hospitales españoles por protestar contra el requisito del Insalud de exigir el certificado de buena conducta durante la universidad, para poder trabajar para la sanidad pública, es decir de no haberse significado políticamente en contra del régimen.

Se apuntó en SEPAR siendo R1. El profesor Monturiol se lo dijo. Al principio la trataba de Usted y ella le admira. Fue mi maestro, casi confiesa con voz queda. Corría el año 78. No eran tiempos fáciles para nadie, apostilla. De ahí que se quedara con que hay que ayudar a los residentes. Asistió al primer Congreso de SEPAR en el 81 y descubrió que allí había gente joven muy revolucionaria, comenta con cierta sorpresa.

Escogió neumología porque un médico recién llegado de Estados Unidos le habló de aunar la investigación y el conocimiento científico con el natural humanismo en la práctica de la medicina. De ese mentor que fue el Dr. Vicente Marco también debió aprender a ser humilde: se siente orgulloso de todos aquellos médicos que han trabajado con él y que han crecido profesionalmente. 

SEPAR no existía cuando se hizo médico en 1960; existía la  la sección española de la AIEB (SE-AIEB), creada en 1954 y cuyo primer presidente fue el Dr. Manuel Tapia. En 1966 empezó a trabajar en fisiopatología respiratoria en una plaza del Departamento Central de Exploración Cardiopulmonar del Hospital Clínico de Madrid. SEPAR seguía sin existir y la neumología tampoco.