PRENSA

Ha sido vocal en varias Áreas, entre ellas del Comité de Relaciones Institucionales, ha formado parte del Comité de Congresos, durante muchos años y en varios periodos ha trabajado en el Comité Científico y también ha sido, en multitud de ocasiones, revisor de Archivos de Bronconeumología y de becas SEPAR. Fue Vicepresidente del 35 Congreso de Maspalomas en 2002 y Presidente del 48 Congreso de Gran Canaria en 2015.  Pero la guinda a este recorrido fue el ser elegido y desempeñar el cargo como Vicepresidente Cirujano Torácico.

No fundó SEPAR pero casi: contribuyó decididamente al despegue de SEPAR en los años 70. El Dr. Albert Agustí Vidal, que fue su jefe en el Hospital Clínic de Barcelona, mientras el Dr. Picado era residente, sí que fue uno de los fundadores de la Sociedad científica. Se llevaban unos 25 años. Dos generaciones diferentes pero un propósito común: trabajar para el desarrollo de la neumología y el conocimiento de las enfermedades respiratorias.

Los datos de los pacientes debidamente ordenados le permitieron presentar una tesis doctoral sobre “la proteína catiónica del eosinófilo en asma” con la que consiguió el sobresaliente “cum laude”. “Una tesis muy avanzada para lo que hacemos ahora”, exclama. Se hizo socio de SEPAR, como todos, cuando era R1, y como no podía ser de otra manera, ha estado involucrado en la Sociedad científica desde sus comienzos, pasó de secretario a director del denominado entonces “Comité de Asuntos Profesionales” .

Su vida profesional ha estado siempre ligada a SEPAR, a las Áreas de Circulación Pulmonar y TIR. En su etapa como director de la revista Archivos de Bronconeumología, (1992-2000), se propuso modernizarla e indexarla lo que consiguió y abrió el camino para ser admitida en el Science Citation Index. Archivos pasó de ser una revista modesta a ser “la voz científica de SEPAR y después de ALAT y la AIACT ”, según sus propias palabras. En 2009 fue elegido “presidente electo” de SEPAR, estrenando este cargo, hacia 27 años que no salía ninguno desde Cataluña.

Se inventó el Premio Médico-Médico al médico asistencial que, desde 2013, concede SEPAR en la ceremonia de clausura de su Congreso. Le despidieron dos veces del Hospital Universitari Vall d’Hebron, durante el franquismo, claro. La primera vez por solidaridad con los residentes del psiquiátrico de Conjo (Galicia) y la segunda tras el despido masivo de residentes en los hospitales españoles por protestar contra el requisito del Insalud de exigir el certificado de buena conducta durante la universidad, para poder trabajar para la sanidad pública, es decir de no haberse significado políticamente en contra del régimen.

Se apuntó en SEPAR siendo R1. El profesor Monturiol se lo dijo. Al principio la trataba de Usted y ella le admira. Fue mi maestro, casi confiesa con voz queda. Corría el año 78. No eran tiempos fáciles para nadie, apostilla. De ahí que se quedara con que hay que ayudar a los residentes. Asistió al primer Congreso de SEPAR en el 81 y descubrió que allí había gente joven muy revolucionaria, comenta con cierta sorpresa.